fbpx

¿Buscan un destino para una escapada romántica? ¿O están armando tu viaje de Luna de Miel? Vivir la experiencia en Marruecos es una excelente decisión.

Pueden conocer Chefchaouen, la ciudad azul, visitar las Ciudades Imperiales o la antigua Fez, y atravesar las Dunas de Erg Chebbi, las más altas del país.

Los invito a seguir leyendo para que diseñen sus próximas vacaciones con nosotros.

Sea un viaje aventurero, urbanita o de playa siempre tendrá ese toque exótico que lo hará único. Un paseo por el desierto, un hotel a las Mil y una noches son actividades que pueden encender pasiones!

Si les gustan los viajes a grandes urbes, donde al caminar podrán recorrer su historia, la gastronomía, su música y su gente, en Marruecos hay varias ciudades que les van a encantar.

MARRAKECH LA CIUDAD ROJA

Es la  urbe más grande del país, cuya importancia se debe, sobre todo, a su posición geográfica, en el punto de convergencia entre el norte y el sur, cerca del Sáhara y del Océano Atlántico.

Además de la espectacular plaza de Jemaa el Fna y su bullicioso zoko existen diversos lugares para disfrutar en pareja, uno de los ejemplos es el Jardín Majorelle. Un rincón ubicado en el barrio de Guéliz, lugar donde antiguamente se encontraba el Protectorado de Francia.

El Jardín Majorelle fue diseñado en 1924 por encargo del pintor francés Jacques Majorelle, hijo del reputado diseñador de muebles de estilo art nouveau, Louis Majorelle. El artista en ese momento termina atrapado por los colores, arquitectura, olores y  habitantes de Marrakech.

Entonces decidió adquirir una finca ubicada en una zona de palmeras cercana a la muralla de la Medina, y en la misma diseñó un jardín botánico y un chalet para residir en él, de forma que también fuera su estudio de pintura.

El artista fue un gran amante de la botánica, en el jardín plantó una gran variedad de árboles y plantas de múltiples procedencias como cactus, nenúfares, jazmines, palmeras, cocoteros, bananeros, entre otros.

En el lugar se destacan las estructuras de Art Nouveau y el color azul ultramar conocido como Azul Majorelle, con el que pintó el chalet.

LA ANTIGUA CIUDAD DE FEZ

Es la más antigua de las ciudades imperiales y capital de la primera dinastía árabe de Marruecos. Su medina es una de las más bellas del país, siendo declarada Patrimonio de la Humanidad. Este lugar es el casco antiguo de la ciudad islámica y se destaca por estar amurallada. Si están preparados para perderse entre callejones abarrotados de gente, música, comida y aromas los invito a recorrer el zoko y además visitar la Curtiembre Chowara. No pueden dejar de visitarla ya que por su importancia la UNESCO la nombró Sitio Patrimonio de la Humanidad.

LA CIUDAD AZUL DE CHEFCHAOUEN

Se encuentra rodeada de las montañas del Rif. En esta ciudad que hoy predomina el color azul, fue fundada en el siglo XV por los bereberes cuando levantaron una hermosa medina. Al ser una ciudad tan fotogénica es uno de los atractivos turísticos más visitados de Marruecos en los últimos años. Se cansarán de fotografiarse entre todos los rincones de la ciudad azul.

Si buscan un lugar exótico, aventura y naturaleza les recomiendo…

PERDERSE EN EL DESIERTO DE SAHARA

La mayoría de los turistas llegan a Marruecos motivados a visitar el gran desierto.

 Existe mucha literatura y películas basadas en este lugar. Playas paradisíacas encontrarás en casi todos los continentes. Pero experimentar un viaje los dos solos por el Sahara renovará energías o encenderá muchas emociones.

El desierto de Merzouga es el más conocido por sus grandes dunas rojas que conforman un paisaje. ¿Se imaginan ver el amanecer desde la arena roja? Podrán disfrutar de paseos montados en dromedarios y también en 4×4 además, de poder contemplar juntos el cielo estrellado por la noche.

Otro lugar a visitar es el desierto de Zagora, a pesar de ser más árido y rocoso, no pierde el encanto. En la antigüedad este sitio era el punto de partida de las caravanas al “África Negra”.

Allí también conocerán la cultura bereber y disfrutar de su gastronomía y su música, al ritmo de los tambores.

LAS CASCADAS DE OUZOUD

Para no agobiarse del desierto este salto de agua también ofrece un escenario maravilloso. Este lugar se encuentra escondido entre las ciudades de Marrakech y Fez atravesando las montañas del Atlas. Durante el viaje realizaremos diferentes paradas para que puedan disfrutar de las vistas. Además podrán visitar la Kasbah Ait Ben Haddou, una pequeña ciudadela amurallada construida de adobe y barro. Por su importancia, hoy se encuentra protegido por ser un Sitio Patrimonio de la Humanidad.

Esta caída de agua es la más alta y hermosa de Marruecos. Su nombre es de origen bereber y quiere decir “olivos” ya que es la planta predominante en la zona.

LAS PLAYAS DE ESSAOUIRA

Sin antes de abandonar Marruecos un lugar para visitar el mar es la ciudad portuaria de Essaouira ubicada al pie del océano Atlántico. Este lugar es completamente diferente a los ya mencionados porque tiene influencia francesa por haber sido parte del Protectorado y rastros de la cultura portuguesa. Esto último se debe a que los mismos habían construido una fortaleza para protegerse de varias potencias europeas en el siglo XVI.

Allí podrán acercarse al puerto para observar el ajetreo de barcos y botes y podrán disfrutar de comer un pescado fresco.

Si visitan Agadir, se darán cuenta que entre estas dos ciudades encontrarán grandes extensiones de playas casi vírgenes donde disfrutarán de los días de sol y el aire fresco del mar.

Marruecos tiene un abanico de propuestas para poder realizar una escapada o unas vacaciones a este país lleno de contrastes. Como leyeron este país tiene grandes ciudades modernas y que además, conservan sus cascos históricos con sus medinas, zokos y mezquitas. También cuenta con fortificaciones de adobe, playas y el inmenso desierto de Sahara. Muchos son los motivos para tener su “luna de miel” y vivir el cuento de las Mil y una noches.